[ Cerrar ]

De lo que no hablan los candidatos


Publicado el 11 de Junio del 2018 9:28 a.m. OPINIÓNEl Clarín Por: Juan Bernardo Martínez Ventura



Por: Juan Bernardo Martínez

 

Cuando un político (o candidato) quiere convencer al pueblo para obtener seguidores o votos, entonces el candidato le hablará al pueblo los asuntos que al pueblo le interesa, de sus necesidades, de sus preocupaciones, a eso se llama demagogia, el arte de convencer al pueblo hablando de lo que al pueblo le interesa. Lo reitero porque es necesario saber que la demagogia por naturaleza no es negativa contra el pueblo, pero se convierte en negativa cuando la demagogia además está llena de mentira, falsas ilusiones y promesas “de campaña”, este arte de convencer al pueblo está en contra del pueblo cuando se le engaña, cuando se le promete algo con intenciones de no cumplir y es MUY negativa al pueblo, y es peor cuando hay ineptitud tanto en la promesa como en el cumplimiento. Es MUY importante mencionar que la tiranía y la dictadura tienen inicio en la demagogia negativa, también es el inicio de la decadencia

social, económica y política de las naciones.

Esta estructura de demagogia tiene algunos elementos necesario para que funcione, el primer elemento es el pueblo con necesidades, necesidades que el mismo pueblo cree que tiene. El segundo elemento es el político con necesidades de ser apoyado o votado, el tercer elemento es el grado de sensatez y conocimiento en ambas partes de las necesidades del pueblo.

Ahora teniendo en cuenta lo anterior, hablaremos de lo que los candidatos están proponiendo al pueblo y también de lo que no están hablando; lo haremos de forma general y no particular.

Ricardo Anaya habla de impulsar la industria, fortalecer el mercado interno, y asegurar el abasto de energía limpia y renovable; su campo de decretación es de 80%. Andrés López habla defortalecer a las regiones y el mercado interno, producir energías limpias, construir dos refinerías; su campo de decretación es de 96% (dice que bajo previo plebiscito). José Meade habla de crear zonas económicas especiales para fomentar la industrialización y el mercado interno, también impulsará la generación de energías renovables, y quiere defender y continuar con las reformas estructurales; su campo de decretación es de 70%. Jaime Rodríguez acepta la idea del sector privado en proyectos de marco público, promoverá el que los empresarios ricos del norte inviertan en el sur donde hay más pobres, quiere incentivar a los empresarios que contaminen menos y quiere bajar  los impuestos de la gasolina; su campo de decretación es de 85%. (Que se entienda por campo de decretación a su uso del privilegio del decreto, en donde hace cosas sin la aprobación del Congreso y/o tomándose tareas del poder judicial).

Además de este cortísimo resumen de sus intenciones generales, hemos de tomar en cuenta que en todos sus discursos, los candidatos están hablando de lucha contra la corrupción, del exceso de la pobreza, de soluciones capitales y de empleo, hablan del combate contra la violencia, y aceptan muchos compromisos iniciados con la frase “cuando yo sea presidente”, o cosas similares.

Hablan de todo eso porque ellos creen que el pueblo necesita sólo eso: Dinero, acceso al dinero y porque consideran al pueblo como un mercado, y además compiten por quién es el menos corrupto.

¿Saben de qué NO hablan los candidatos? NO hablan de valores familiares, ninguno da su punto de vista sobre los matrimonios ni igualitarios ni tradicionales, NO hablan de la fortaleza de la gente como seres humanos, NO hablan de lo que puede fortalecer a la sociedad, NO hablan del respeto de los derechos humanos, NO hablan de la libertad y el valor del trabajo, NO hablan de la fortaleza de las sociedades y comunidades ni de su riqueza espiritual e influencia en la gente, NO hablan de educación, NO hablan de deporte, NO hablan de cultura, NO hablan de salud, NO hablan de arte, NO hablan del respeto al derecho ajeno… NO hablan de paz.

¿Y por qué no hablan de nada de eso? Tal vez porque si se refieren a cualquiera de esos temas podrían perder puntos en sus estadísticas, o tal vez porque los cuatro son homofóbicos, o porque a ninguno le agrade el arte, ni la cultura, o tal vez porque ellos no tienen valores humanos. O tal vez porque ellos no creen que el pueblo necesita nada de eso, lo peor es que parece que el pueblo (o por lo menos los que les hacen ruido, porra y segunda a los candidatos) piensan que no lo necesitan, y también porque la ignorancia de las verdaderas herramientas del progreso son ignoradas por ellos. Su demagogia se convertirá en decretos, dictadura, partidocracia y decadencia.

Con tristeza hay que aceptar que con cualquiera que gane las siguientes elecciones, México será gobernado por personas que sólo piensan en dinero y en el pueblo como el mercado que quieren controlar con la industrialización créditos y consumos que les ponga en frente. Yo estoy muy listo para ir a votar y anular mi voto, no pienso apoyar a quien no cree en los mexicanos.

 

(juanbernardo@clarinmx.com)

 

 

NN Noticias Sinaloa 2015. Todos los derechos reservados.