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“Decadencia Política”


Publicado el 21 de Noviembre del 2017 8:57 a.m. OPINIÓNEl Clarín Por: Juan Bernardo Martínez Ventura



Por: Juan Bernardo Martínez

 

 

¿Qué tan importante es que la vocación de servicio la tenga un servidor público? ES MUY IMPORTANTE.

Podría decirse que en el nombre lleva el detalle: SERVIDOR PÚBLICO, y es que ‘el servicio’ es la característica que da valor al puesto. Como lo hemos ya mostrado anteriormente, el servicio es la capacidad de compartir y dedicar nuestros talentos, conocimientos, habilidades, posesiones y recursos para el bien de las demás personas SIN esperar ni buscar algún beneficio propio a cambio.

Parece ser que la parte difícil de la anterior definición de servicio, es la de dar brindarlo desinteresadamente. Pero hemos notado que es la suma de características humanas lo que permite o no, que las personas logren servir de manera auténtica y completa.

Primero se deben de conocer los talentos de quien sirve, determinarlos, reconocerlos y valorarlos. El servidor público debe de buscar conocimiento y habilidades en el mayor número de materias posibles, debe de buscar cultura y mejora personal en la exposición de esas habilidades y conocimientos, debe de permanecer humilde siempre en la posición de que le es necesario mejorar continuamente, debe de estar dispuesto a aprender más cosas, y de reconocer que por mucho conocimiento que tenga, siempre habrá alguien con mayor conocimiento y que le pueda enseñar más cosas. El conocimiento sólo es útil si se aplica con humildad. La humildad es la característica humana que nos permite estar dispuestos a aprender más. El demostrar estos conocimientos con una actitud absolutista y vanidosa, no enriquece el conocimiento ni la vida de las personas que lo escuchan o que lo siguen. Un líder humilde busca y tiene seguidores; un líder vanidoso busca y tiene aduladores.

El tipo de personas desinteresadas que buscan administrar los recursos de los ciudadanos con la autoridad adecuada, debe de tener las habilidades necesarias para realizar las tareas con destreza, con las capacidades de liderazgo requeridas para no cometer errores, porque las consecuencias de esos errores recaerán sobre la ciudadanía a la que están dirigiendo.

ES NECESARIO en la actualidad, que los líderes políticos cuenten con las cualidades y características humanas que le den fortaleza y buenos resultados a sus actividades de servicio. CUALQUIER otra manera de hacerlo es irresponsable.

Un líder y representante popular NO DEBE ser arrogante, presumido ni vanidoso, no debe de sentirse todo poderoso, ni debe de actuar estúpidamente en la representación de sus votantes. Tiene que hablar hábilmente, con sabiduría y humildad.

Es cierto que no conseguiremos ése tipo de líderes a la vuelta de la esquina, que nuestra humanidad no nos permite ser perfectos, pero podemos hacer humildemente nuestro mejor esfuerzo y no quedarnos en la tonta aceptación de nuestra imperfección como para no mejorar continuamente.

Como sociedad tenemos que buscar este tipo de líderes para que su servicio desinteresado  beneficie a la misma sociedad.

Debemos de tener cuidado de no estar eligiendo a personas que nos perjudicarán. NO podemos permitir que nuestros servidores públicos sean arrogantes, con el único interés de gobernar y de imponer, con el deseo de ejercer dominio sobre los ciudadanos y buscar beneficio personal.

LA SOCIEDAD NO DEBE DE PERMITIR que quienes pretenden ejercer cargos públicos estén comprometidos con delincuentes que también solo quieren poder y riqueza. La sociedad no debe de votar por aquellos quienes no tienen ni siquiera una corta idea de cómo mejorará la vida del pueblo al que busca representar. Los ciudadanos no deben de seguir a los políticos que en su estrategia groseramente ofenden a sus contrincantes queriéndolos desacreditar y así obtener escalones de popularidad, ése tipo de personas no deberían de pretender gobernar, primero deberían de gobernarse a sí mismos, cambiar y ser humildes. Los ciudadanos tienen que dudar de la veracidad de quienes les prometan cosas que no saben cómo cumplir y que evaden responder con claridad las dudas de sus electores.

Por otra parte, la sociedad y cada votante debe de ser consciente y acepar que tiene en sus manos el futuro de nuestro país, que es importante votar adecuadamente, y también que tiene que educar a la infancia de manera correcta para que en su momento ellos puedan ser los líderes que este país requiere. El tener gobernado adecuadamente a la nación es responsabilidad de todos, pero quien tiene el poder de decir por dónde y cómo, SON LOS CIUDADANOS, eso es parte de la democracia.

Los ciudadanos SON QUIENES PERMITEN O NO la decadencia política. Y así como son responsables de esto, también vivirán las consecuencias en el grado que tomen con seriedad su responsabilidad de votar adecuadamente.

 

juanbernardo@clarinmx.com

 

 

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