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¿Gobernar es un negocio?


Publicado el 22 de Octubre del 2018 1:02 p.m. OPINIÓNEl Clarín Por: Juan Bernardo Martínez Ventura



Por: Juan Bernardo Martínez Ventura

Gobernar es un negocio, y un fuerte negocio con ganancias enormes, Y NO DEBERÍA DE SERLO. Gobernar DEBERÍA de ser la oportunidad de todo ciudadano de servir a sus conciudadanos, de buscar el progreso general en beneficio de todos y usar todos los recursos y talentos para preponderar al pueblo, pensando por supuesto, en no perjudicar a las generaciones venideras. Cualquier manifestación contraria a esto es símbolo de que no se está gobernando de manera adecuada, especialmente cuando los representantes del gobierno hacen su parte anteponiendo sus intereses antes del bien general. Y hay diferentes tamaños de señales.

Una gran señal, por ejemplo, es la construcción del nuevo aeropuerto internacional de México (NAIM), en donde se manifiestan canales y caminos cuasi secretos e ignorados por la mayoría del pueblo mexicano, a quien por cierto le pedirán en plebiscito de que si quiere o no el NAIM, cuando sabemos que lo que buscan con esta consulta es sólo respaldar la construcción, o sea, le harán como que le preguntan al pueblo y sin importar la realidad de la consulta dirán que el pueblo eligió construir el NAIM, para respaldar cualquier consecuencia resultante en la que dirán “el pueblo escogió”, la realidad es que los millones de dólares manejados (entre inversiones y rendimientos), les aseguro que no serán para el mayor beneficio del pueblo, la pobreza no será disminuida ni un poco a casusa del NAIM, en este juego el gobierno gana, el pueblo no. Esto es sólo un ejemplo actual y evidente a primera vista.

Hay muchos otros ejemplos que actualmente también se están manejando, como las privatizaciones de segmentos como energía eléctrica, negocios alrededor del petróleo, manejo de puertos marítimos y carreteras, concesiones en telecomunicaciones , manejo de medios de comunicación, privatización de la educación, de los sistemas de salud, etcétera, etcétera, etcétera. MUCHOS negocios en donde el pueblo no es el beneficiado sino el consumidor. Algunos dirán “pero claro que se beneficia el pueblo, porque es la gente la que usa esos servicios, y son de mayor calidad, y mejor precio, y hay competencia”. Efectivamente, EL PUEBLO ES EL MERCADO, pagamos por servicios en que la utilidad del negocio irá a bolsillos que ya están llenos y rebozados con las utilidades que el pueblo les ha dado. Y como el pueblo necesita esos servicios que lo pague, en realidad los diseñadores de todos los negocios en donde el ciudadano es el consumidor, en lo que menos piensa es en enriquecer al consumidor.

Siempre he pensado que se podría dar la misma calidad del servicio sin privatizarlos, SI TAN SÓLO EL GOBIERNO (LOS GOBERNANTES) PENSARAN EN SERVIR (y punto).

Nuestro país podría tener escuelas de la mejor calidad, con programas y sistemas que provoquen que los educados resulten ser muy productivos en su vida académica y profesional. México podría tener el mejor sistema de salud, con los medicamentos adecuados y los sistemas de investigación para mejorar la salud. México podría gozar de las mejores leyes laborales, en donde se garantice el trabajo, que sea seguro y bien pagado, sin discriminación, con alta producción y con resultados satisfactorios tanto para los empleados como para los patrones. México podría tener un eficiente sistema de transporte urbano y rural, con un costo adecuado y justo, podría tener aeropuertos, servicios de transporte en tren, en carreteras, en mares, en los que tendrían un buen servicio, de muy buena calidad y a precios adecuados. Nuestro país podría tener abasto de agua y de todo tipo de energía, con alcance para toda la población, con muy buena calidad y precio adecuado. México podría tener y sostener la producción del campo y acercar el beneficio del mejor producto para los mexicanos, y reconocer el valor del trabajo y empeño de los productores que alimentan a nuestra gente. En fin, en México podrían existir TODOS los negocios posibles con el diseño de políticas que beneficien principalmente a la gente y no pensando en la gente como el consumidor a quien pueden sacarle todo lo que quieran sólo porque saben que lo necesitan.

Reconozco que la naturaleza del hombre en su parte destructiva e inculta le lleva a perjudicar a los demás, pero esta naturaleza negativa puede ser aplastada por la naturaleza positiva que también tenemos los humanos, la naturaleza del servicio, la educación y la dignidad humana. Lo que vivimos hoy es una constante competencia de nuestras naturalezas y depende de nosotros, la sociedad, el crecer hacia un aspecto negativo o uno positivo.

Ciertamente HOY el gobernar es un gran negocio, en donde las personas con dinero deciden y crean estrategias para lograr sus negocios, y son los que mandan en la creación de políticas, estrategias y procedimientos para la obtención y logro de sus deseos empresariales. HOY, el político gobernante está colocado en la posición de recibir dinero a cambio de que sucedan sus negocios.

Cambiará todo cuando el pueblo pase a ser el verdadero beneficiario mayor, y que dejen de considerarlo como el mercado que consumirá lo que le pongan. El verdadero cambio inicia en la sincera intención de SERVIR y dejando de hacer negocios. Eso se logra con PROPOLÍTICA, por el bien del pueblo.

 

(juanbernardo@clarinmx.com) Clarín de México

 

 

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