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La barbarie en la Facultad de Psicología de la UAS


Publicado el 14 de Diciembre del 2018 1:11 p.m. OPINIÓNAna Julia Fernández Cruz



Por Ana Julia Fernández Cruz

 

Mis primeras experiencias como articulista semanal fueron en Europa hace muchos años cuando estudiaba ciencias políticas. De hecho, fue en la universidad y tengo la sospecha de que nadie lo leyó porque en esos días la sociedad sufría convulsiones por acontecimientos más relevantes que mis propias reflexiones.

A inicios de diciembre de este año 2018 que agoniza me invito un café mi amiga, la joven directora editorial Jacqueline Sánchez Osuna. Me quedé atónita al enterarme de las cosas que sucedían en mi tierra, sobre todo en el ámbito político. Supongo que muy en el fondo, sabía que todo esto iba a suceder. Al escuchar a mi amiga me invadió la sensación de que todo estaba al revés. En Sinaloa la estructura del universo se ha modificado y ahora el que estaba arriba se encuentra en medio, el de abajo está arriba y el de arriba, abajo.

Sigue siendo estratégico hacerse amiga de la secretaria que se encuentra afuera del Despacho del jefe porque, muchas veces, hay más poder en ese escritorio que en el que está adentro, créanme. Sin embargo, la baja estatura de los “jefes” que actualmente tiene Sinaloa me sorprende.

Me enteré de muchas cosas gracias a Jacqueline, en nuestra reunión reímos y lloramos, porque podemos darnos ese lujo que no se dan los hombres de ser emocionales. Debatimos sobre mil temas y nos planteamos ideas de todos los tamaños, grandes, medianas y pequeñas.

Debo de confesar que soy como una urraca y si usted, que lee estas líneas, no sabe cómo son las urracas, le recomiendo que lea sobre esta ave que se considera más inteligente que la gran mayoría de los animales. De hecho, la extensión del cuerpo estriado de su encéfalo tiene casi el mismo tamaño que el de los chimpancés, orangutanes y el de los seres humanos.

Lo digo con todo respeto, y no sería con el afán de vanagloriarme, que muchos hombres estúpidos piensan que las mujeres somos pendejas y sinceramente no hay una balanza de género que establezca que un sexo es más inteligente que otro. Dicho sea de paso  las mujeres somos tan listas que podemos hacer creer a un pendejo que él es más listo que nosotras e incluso hacerlo abrigar la ilusión de que sus mentiras son creíbles.

Jacqueline me invitó a escribir en este semanario y me ofreció no cambiarme ni una sola coma. Debo admitir que muchos artículos míos han quedado en la mesa del editor cuando han visto su contenido y ante la promesa de Jacqueline, sorprendida por la oferta, acepté de inmediato.

Tengo la intención de analizar algunos hechos de los cuales me he enterado que no he visto publicados -o han sido difundidos de manera sesgada- ahora que cuento con el apoyo, el respeto a mis ideas y la promesa de que en estas páginas tendré la libertad de decir lo que pienso.

Sobre el proceso de renovación de dirección en algunas unidades académicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa me quiero referir brevemente a la Facultad de Psicología Culiacán que fue declarada desierta para el periodo 2018-2921 a pesar de que había dos candidatas: una que aspiraba a reelegirse, Karla Margarita Guerrero Lizárraga, actual directora y primera mujer en alcanzar ese cargo; otra, Verónica Hernández Jacobo. Es decir, así lo entiendo, el proceso se declara nulo al señalarse proselitismo en ambas partes, lo cual está prohibido en este sistema electoral. De tal manera, que nadie acudirá de esta Facultad a la toma de protesta que se llevará a cabo en la próxima sesión ordinaria del Consejo Universitario el día 20 de diciembre. 

En este proceso me llama la atención la clara presencia de periodismo militante, es decir, aquel que provoca agitación y hace difusión de determinada postura política en busca del poder. El periodismo militante está delimitado teóricamente y su función es servir a un grupo particular, lo cual se puede ver en las notas “informativas” profundamente subjetivas, sin parte y contraparte, con una balanza claramente inclinada hacia el lado de quienes querían acceder a la dirección. 

Me da profunda tristeza que maestros y estudiantes de una Universidad se involucren en una guerra sucia con evidentes prácticas ilegales, bajo el supuesto cobijo de la impunidad, desplegando una pesadilla de ofensas y abuso de las redes sociales para una propaganda vulgar. ¿No podían ser menos soeces con el lenguaje y las arteras descalificaciones? 

Un grupo que se observa plenamente identificado por su barbarie, al cual no le importo cuidar el lenguaje ni el ambiente universitario donde debe coexistir la inteligencia colectiva y la pluralidad. Al zambullirme en la lectura de estos materiales observo claramente una ausencia de civilidad que ha denigrado esa facultad y enterarme de todo ello me indigna, más al enterarme que en plena reunión electoral del Consejo Universitario,  Karla Guerrero se retira para despedirse de su madre que se encuentra en agonía y eso también fue usado por estas personas para comentarios incalificables. No sé si dedique mis próximas líneas al brutal y grotesco comportamiento de un bando contra otro; el heroico estoicismo no es una filosofía para vencidos o humillados, y estoy segura que todo acto tiene consecuencias, y toda Universidad debe formar ciudadanos dignos y con respeto a la dignidad humana.

 

 

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