[ Cerrar ]

Partidos políticos. Elecciones. Violencia. Fraude


Publicado el 1 de Julio del 2017 9:40 a.m. OPINIÓNMacario Shettino



Cuando la democracia se desgasta y se debilita es suplantada por la oligarquía. 
Aristóteles

 

La conformación de un partido busca que las personas que lo integran tengan intereses, valores, principios, objetivos y proyectos comunes, la ideología es el pilar que sostiene la estructura de un partido.

Esta asociación articulada busca a través de procesos electorales el control del gobierno, para alcanzarlo y llevar a cabo sus objetivos designa candidatos y promueve el apoyo electoral, utiliza los recursos autorizados y debe rendir cuentas a las autoridades electorales.

Las recientes elecciones de por sí controvertidas, nos mostraron un panorama completamente distinto a la reflexión dogmática que describe un partido político. Las campañas plagadas de diatribas, descalificaciones, ataques y golpes bajos fueron los factores dominantes y dejaron en el olvido las propuestas y proyectos que pugnarán por el bien común.

El costo “brutal” de unas elecciones plagadas de irregularidades. “El (PREP) de Coahuila registró un comportamiento atípico, hemos visto extrañas actitudes de algunos presidentes de consejos locales, sobre todo en el Edomex, que no han tenido una actitud aperturista, sólo contó el 72 por ciento de las actas”: Lorenzo Córdova, presidente del INE.

Información del INE estima que los procesos electorales del Edomex, Veracruz, Coahuila y Nayarit tuvieron un costo de cuatro mil 948 millones de pesos.

Este elevado costo no pudo evitar un profundo sentimiento de desconfianza en la población en general, las acusaciones de violencia y fraude no se hicieron esperar, a lo anterior, habrá que sumar los costos de las impugnaciones.

El mayor número de irregularidades “comportamientos atípicos” (sic) se documentaron en el Edomex, seguido por Coahuila. Entre otros: manipulación de los gobiernos federal, estatal y municipal, compra y coacción del voto, violencia física y moral con la utilización de las policías y uso de propaganda difamatoria, sustitución de 20% de los funcionarios de casilla, apariciones mesiánicas en pleno veto. La violencia hizo de las suyas y las imágenes de políticos, secuestrados, golpeados, etcétera, fueron la nota sobresaliente. El abstencionismo, “enemigo irredento” de la democracia, fue el reflejo del hastío y del hartazgo de la sociedad, la gran perdedora en este proceso electoral.

Los partidos políticos desacreditados que a nadie convencen, ventilan sus mezquindades públicamente sin ningún pudor, adelgazan y engrosan sus filas según las conveniencias del momento con individuos que sólo ven por sus oscuras ambiciones y cambian ideologías sin recato.

El PRI, dinosaurio que sobrevive, avanzó con torpeza, el esfuerzo fue mayúsculo y se sostuvo con dificultad. Gana, pero con su triunfo pierde credibilidad, se colige con los de siempre, partidos colas de león. Compite con el pesado bagaje de gobernadores imputados.

El PAN, se pierde entre ataques, indisciplina y división interna, como resultado, su campaña fue mala y su candidata en el Edomex careció de un apoyo sustantivo, las rebeldías manifiestas son aprovechadas por los contrincantes. Ahora reclama Coahuila, los Anaya (candidato a gobernador y presidente del partido) piden la anulación de las elecciones.

El PRD se mostró diferente y el trabajo de su candidato en el Edomex lo reposicionó en esta entidad, sin embargo, sus coaliciones con el PRI y el PAN le pasaron una factura muy alta y Morena no desperdició oportunidad para hacerlo centro de sus ataques; “la coalición de izquierdas” resulta impensable.

La ausencia de liderazgo y los vaivenes que muestran sus coaliciones debilitan su estructura ideológica y lo hacen presa de otros partidos con fines meramente electorales, receptor del despreció, grosería y virulentos ataques del amo de Morena: AMLO.

Morena: ¿Qué podemos escribir que no se haya escrito? Sus logros son exacerbar la decepción y el encono de la sociedad, los desatinos y despropósitos de partidos, abandono de gobiernos, violencia y fraudes, corrupción e inseguridad, irritación social que no encuentra soluciones y que AMLO canjea por promesas ilusorias que carecen de sustento real.

El cínico blindaje protegió a su candidata “Delfina”, quien se “elevó” hasta el punto de disputarse el triunfo y judicializar los resultados de la elección a gobernador del Edomex, la decisión final, que no será la del electorado, será la de una sentencia judicial.

La judicialización de los procesos electorales mina el origen del voto popular, expresión soberana de la ciudadanía. Estas circunstancias plantean cuestionamientos distintos al sistema tradicional, como la implementación de segundas vueltas y el impulso de candidaturas independientes.

Con elecciones así, todos perdemos: ciudadanos, instituciones, partidos políticos y, desde luego, la democracia, ya de por sí debilitada y desgastada

 

 

NN Noticias Sinaloa 2015. Todos los derechos reservados.