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Tenemos que hablar de Jordan Peterson


Publicado el 3 de Diciembre del 2018 10:57 a.m. OPINIÓNVALE VILLA



Por: Vale Villa

Un psicólogo canadiense que ha vendido dos millones de copias de su libro 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos, Random House Canada 2018 (12 reglas para la vida: un antídoto para el caos) y que tiene millones de vistas en YouTube de sus clases, conferencias y debates a nivel mundial. Su libro se ha vendido especialmente entre la población masculina.

Las 12 reglas son elementales aunque se vendan como una revelación genial, quizá porque al gran público le gusta que le digan lo que tiene qué hacer y aferrarse a la fantasía de que puede controlar su vida y
su destino si así lo decide.

La gente débil es un problema para su familia y para la comunidad, afirma Peterson, quien dice que el éxito sólo es accesible para los más dotados. Niega la tiranía del patriarcado y enfatiza que son las diferencias biológicas y no los constructos sociales los que definen, por ejemplo, las profesiones típicamente masculinas y las que eligen la mayoría de las mujeres. Afirma que la evidencia científica concluye que a los hombres les interesan las cosas y a las mujeres las personas.

Peterson ha tenido el talento para vender su libro como si fuera novedoso. Es un hombre articulado, tanto, que parece un cyborg aunque haya por ahí un video en el que llora porque los hombres lo detienen en la calle para agradecerle que les ha salvado la vida, pero en general habla de las personas como si fueran máquinas predecibles y racionales. 

A Peterson lo han llamado conservador, misógino y supremacista, lo cual niega aunque sus argumentos digan lo contrario. Sostiene que en la ley debería regularse el derecho al divorcio porque los niños que crecen con los dos padres son mejores que los de padres divorciados, asumiendo el derecho de opinar sobre la vida privada de las personas, con el pretexto de que estudios longitudinales de tamaño intergaláctico así lo afirman. Quizá el mayor defecto de Peterson sea su fanatismo por la teoría, por las verdades incuestionables, pensando al método científico como la fuente de toda la verdad.

Decirle a la gente cómo vivir su vida es un autoritarismo. Pensar que existen ideas universales sobre el mundo y verdades científicas sobre las personas es un regreso al modernismo del siglo XVIII y XIX. Las verdades univerales en las que se basa el bestsellerde Peterson, que cita básicamente evidencias científicas y la Biblia, representan una regresión a un pasado filosófico, psicológico y político fallido. 

Peterson es un fundamentalista del éxito, es biologicista, desprecia el construccionismo social y no cree que la identidad de género sea construida. Dice que las jerarquías son inevitables pero no cree que sean injustas sino naturales, haciendo a un lado la discriminación por raza, género y clase social. 

Me informan que Peterson protagoniza un fenómeno cultural. Opino que su marketing y su oratoria son fantásticos y su contenido paupérrimo.

 

 

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