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Un buen entrenador para mi hijo


Publicado el 15 de Junio del 2015 9:29 a.m. OPINIÓNHAROLD SÁNCHEZ





La mayoría de los padres desea que sus hijos encuentren y se inicien en el deporte, se aficionen a él, disfruten el placer que supone su práctica. Porque saben que el ejercicio les ayuda a ser más fuertes, a mantener un peso adecuado, a mejorar la capacidad respiratoria, a crear un estilo de vida saludable, etc.  El deporte puede proporcionar todo eso, pero si está bien dirigido. El entrenamiento mal dirigido por un entrenador y con una implicación inadecuada por parte de los padres puede ocasionar perjuicios (lesiones, malas ideas, indisciplina) en el joven deportista.

Después del centro de trabajo y el colegio, la actividad extraescolar deportiva de los hijos suele ser lo que más condiciona la vida cotidiana de las familias. La formación deportiva, incluso personal, de nuestros hijos depende en buena medida de su integración en el deporte que practiquen. Debemos pensar un poco por ellos e intentar que el lugar en el que pasarán los próximos años practicando deporte sea el más completo y con las mejores referencias; pues lo cierto es que estos años serán determinantes para su desarrollo y formación.

Como educador deportivo, recomiendo que los padres de familia busquen que su hijo esté seguro y contento en un ambiente deportivo, educativo y lúdico. Ante esto, hay que tener en cuenta una serie de puntos para saber cómo elegir la mejor entidad, el mejor equipo y el mejor entrenador para tu hijo. Si estamos en duda entre varios lugares, lo mejor es acercarnos hasta su centro de trabajo. Observar qué tipo de niños van, qué tipo de entrenadores imparten clases y hablar con el responsable para que nos enseñe las instalaciones. Además, será necesario valorar aspectos como la distancia en la que se encuentra con respecto a nuestra casa para saber si nuestro hijo podrá ir andando o tendrá que tomar transporte público. Si barajamos varias opciones y no tenemos aún claro qué centro deportivo es el ideal, quizá sea buena idea pedir horarios en cada uno de ellos.

Tan importante es que una escuela deportiva tenga buenos entrenadores, como que conozcan muy bien a tus hijos y los conozcan a ustedes como padres. Si el club que has elegido te exige ser mejor, como persona y como padre, entonces has acertado plenamente. Conviene conocer el clima deportivo: sus normas de convivencia, sus valores prioritarios, los programas deportivos, sesiones de entrenamiento o de atención al deportista, que nos revelan si los entrenadores y educadores están motivados e implicados. Una vez tomada esa decisión, podemos pensar que la opción es buena.

El entrenador es el máximo responsable deportivo de un equipo y su papel, entre otras cosas, consiste en tomar decisiones y velar para que el funcionamiento del equipo marche correctamente. Sacar el máximo rendimiento a cada uno de los jugadores, en los entrenamientos y en los partidos, es la pieza clave en su formación. Y para ello, debe estar muy bien preparado. Se dice que un niño es fiel reflejo de sus padres. Pues hay un momento en que también es reflejo de su entrenador, hasta tal punto que, a veces, incluso su opinión es más tenida en cuenta por el niño que la de los propios padres.

En la enseñanza del deporte debe predominar, primero, el concepto de juego y diversión, nunca el competitivo que esté en contra de formar jugadores habilidosos de pensamiento, juego y táctica. Así, cada jugador logrará lo que cada entrenador enseñe, tanto como deportista como persona. Siguiendo esta lógica: ¿debemos preocuparnos las familias de la formación que tiene el entrenador de nuestro hijo?

Es cierto que hay entrenadores que no son objetivos, que no están preparados, que no tienen los objetivos claros. Esto no lo podemos evitar, pero lo que sí puedes hacer es elegir bien la entidad para no encontrarte con estos problemas. Si estás allí es porque tú lo has decidido así y no hay motivo para quejarse luego. La culpa es en parte tuya por no haber tomado una decisión adecuada.

El entrenador que anhelo para mi hijo, el que me gustaría que lo entrenara, es aquel que le trasmitiera una ilusión firme y sólida por el deporte. Que hiciera todo aquello que supiera, que lo tratara de la mejor manera posible, que rebuscara en su interior para hacerlo mejor persona, mejor deportista. Ese entrenador que lo enseñara a aprender por sí mismo a perder, a ganar, que le enseñara a creer en él, a creer en Dios, a escuchar, a sonreír y ser feliz practicando el fútbol, para que su vida deportiva sea diversión y salud, que lo trate bien pero no lo mime, que lo haga fuerte, que le inculque valor y coraje pero también paciencia y constancia, ése es el entrenador que deseo.

 

harold400_200@gmail.com

 

 

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