[ Cerrar ]

“Viaje submarino En el río Humaya”; casi se nos ahoga "La Birria"


Publicado el 3 de Mayo del 2016 11:06 a.m. OPINIÓNAndanzas



Por: Ernesto Leyva.

 

 

Era en una tarde asoleada de temporada de Semana Santa en el año de 1979 cuando "el Eruto" (apodo de un amigo por echar gases por la boca) y yo estábamos bien aburridos cuando vimos de lejos llegar a "La Birria".

"La Birria" era un chaval a todo dar, medio tartamudo siempre andaba con un short cortito color blanco, que usaba con su triste larga, flaca y oscura figura cual quijotesco niño del pavimento era un poco desaseado que la mugre reinaba por su cuello y el resto de sus escaso cuerpo, pero eso si muy soñador. 

Al llegar "La Birria" le soltamos el rollo que estábamos desanimados porque las gentes van y llegan de salidas al mar y al río en sus carros y nosotros no porque nuestras familias no tenían feria ni para llevarnos al centro, menos para comprar cosas y llevar de comer para una salidita a un balneario. 

Pues "La Birria" era cochinón pero dinero si tenía, pues sus padres si lo apoyaban económicamente y nos invitó al río Humaya. 

Yo en agradecimiento le dije que le iba hacer las tareas, las pruebas e iba a decir presente en el salón ya que iba muy tarde por las tortillas y eso le hacia nunca llegar a la hora. 

"La Birria" y "el Eruto" conocían perfectamente el camino y decidimos devorar millas, cruzamos la colonia Humaya llegando por el aserradero agarramos el camino de tierra que queda derecho al río. Había mucho árbol frutal lo cual tomamos una bolsa de plástico que estaba tirada y empezamos hacer el lonche; cortamos guamúchiles, ciruelas y naranjitas.

Por cierto al "Eruto" le cayó una iguana desde lo alto de un árbol en el puro lomo y duró como una media hora tirado resollando re-feo que "La Birria" y yo casi arrancábamos y lo dejamos solo, pobre parecía gemidos de vaca vieja con gripe.

¡Pues como no; la iguanita era de vaqueta de metro y medio!, ya que lo vimos respirar bien nos alivianamos y emprendimos la aventura. 

Nos alegramos cuando oímos el ruido que hace la corriente del río y como locos nos fuimos a la orilla para quitarnos los alguates y espinas de nuestros castigados pies ya que andamos descalzos y sin camisa, era la moda. 

"La Birria" me sorprendía porque tenía enterrado una espina infernal que le decían “torito” y el como si nada, nos comentó que gracias al andar de pata de perro sus pies se hicieron inmunes y que fácil se avienta una peregrinación hasta la Basílica de Guadalupe descalzo; y chiflando al tono de la cucaracha se quitó aquel espinón como si nada.

Pues nos agarramos bien la ropa para que la corriente del río no nos la quitara. El único que sabia nadar era "el Eruto" y el río estaba en su mero mole yo precavido me quedaba más a la orillita, la bronca empezó cuando "El Eruto" y "La Birria" miraron a unas morritas y por hacerlas de muy salsas empezaron a echarse clavados cuando "La Birria" se lanzó yo le grite que no se metiera a lo hondo y este volado se aventó. 

Me dio terror su acción ya que ese río era bien bravo, "La Birria" se hundió y solamente sacaba la mano, "El Eruto" no se dio cuenta, mi cabeza dio un vuelco e imaginé todo en fracción de segundos de la tragedia que iba a pasar ¿qué le íbamos a decir a la mamá de "La Birria"? Me abalancé y me tire al fondo del río en el agua abrí bien los ojos y lo vi volcar en el inmenso río y la cara de terror de mi amigo se quedó grabada para siempre, logré sacar la cabeza y vi como la corriente se lo llevaba le grite a un joven que estaba a la orilla para que lo alcanzara, volví a hundirme claramente voltie hacia al cielo, la vista se me nublaba, el miedo me hundía más.

Cuando mis ánimos estaban por los suelos oí mi nombre diciéndome que ya estaba en tierra firme, ¡"La Birria" se había salvado!; pero el que estaba en un

aprieto era yo ¿cómo salir de ese embrollo? ¿de ese viaje submarino tenebroso? Mi mente voló y me acordé de una película de Tintan “Tintan de los monos” y al irme hundiendo toqué el piso y me abalancé hacia arriba, para mi mala suerte había un trampa que se ponían antes en el fondo del rió;  yo nunca supe ¿para que las ponían?, Aun así logré salir y llegue a una isla y me quede para agarrar fuerzas deseando que el río se secara para poder irme sin ningún peligro.

Ya recuperado encuentro un camino a la orilla y veo llegar a "La Birria" y "El Eruto" como si nada, todavía "La Birria" cínica me dice que me va a disparar un vaso con agua para el susto, siendo que tome agua como para todo el año.

Me dio risa y de repente sentí un airecito que me entró por todos lados y me doy cuenta que andaba desnudo ya que mi ropa se la llevó la corriente y el short la morritas que estaban en la orilla se los dieron a un burro para que los mascara y ya agüitado agarré una bolsa de plástico sin decir marca y emprendimos el viaje de regreso.

Al llegar al barrio todo la raza se rió al vernos llegar; "La Birria" con su ropa manchada, "El Eruto" con la propa de "la Revolución",  toda agujerada y yo con una bolsa de plástico. Y con una manita por delante y la otra por detrás agarramos la onda del valor de la ropa interior que aunque no se vea es muy importante. 

Nuestros padres nos agarraron de la oreja y nos dijeron ¡síganse yendo de vagos! y prometimos ya no hacerlo con los dedos cruzados de la mano.

Por eso hay que cuidar a nuestros hijos. ¿o no es así querido lector?

 

ceroleyva@gmail.com

 

 

NN Noticias Sinaloa 2015. Todos los derechos reservados.